Viernes, 04 de diciembre de 2015

Ya llegan las Navidades a Valladolid. Ya están funcionando las luces de Navidad. Los Vallisoletanos preparan sus fiestas, cenas, sus manjares y entre los manjares hay que destacar el lechazo, el cordero lechal algo tan suculento y tan de navidades como es el cordero.

Para empezar bien las navidades que mejor que escuchar una Rumba Española de un artisita Vallisoletano del que ya os he puesto algún vídeo. Ahora os pongo su última canción Rumba La Española de Jaime Valentín.

Y ahora os escribimos una historia de Navidad:

Con la espesa nieve cayendo, las luces de Navidad de la calle se iluminaban brillando más cómo proyectadas en medio de una película y las imágenes me hacían entender que pronto estaría de regreso a casa comiendo cordero lechal en Navidad con mi familia.

Yo echaba de menos comer lechazo con mi familia, había dejado a mi mujer y a mis dos hijos pequeños y a mis padres en una recoleta ciudad de provincias mientras yo emigré a la capital a probar fortuna.

Los tiempos habían sido difíciles pero encontré un trabajo y habiendo 17 millones de pobres en España en el año 2015, me sentía afortunado de tener los justo para vivir sin grandes aspavientos.

¡Pero no veía el día de poder comer cordero lechal en Navidad con mi familia regresando a mi pequeña ciudad provinciana, casi un pueblo, donde todos nos conocemos y nos queremos y nos ayudamos los unos a los otros!

En Navidad el señor alcalde ordena encender todas las bellas luces en forma de estrellas y oropéndolas también toroides de energía y figuras geométricas cómo dodecaedros...y los círculos esferas brillantes y las figuras del Belem a las puertas del ayuntamiento siempre blanco y lustroso y muy engalanado para las fiestas.

Comería cordero lechal con mi familia, comería cordero lechal en Navidad y pasaría un tiempo de recogimiento y oración entre los míos. Siempre ha habido guerras en el mundo, y si la Navidad es una farsa porque se celebra mientras hay guerras por el mundo, la verdad es que entonces la Navidad siempre ha sido una farsa porque siempre ha habido guerras.

Me felicitaba de que en España viviéramos en paz ya sin atentados terroristas de otros tiempos y sin las guerras civiles de otros tiempos, nos tocaban 40 años de paz y por eso estábamos todos felices comiendo lechazo en Navidad y teniendo un amoroso pensamiento por aquellos que consumían sus vidas en crentas guerras, que eran muchos.

¡En España al menos sería una Noche de Paz!
¡Qué bueno es poder reunirte con la familia y poder degustar el manjar que es poder comer cordero lechal en Navidad!

FELIZ NAVIDAD A TODOS


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